Las zonas erógenas de las mujeres

El clítoris, los labios menores y los senos suelen ser nuestro target cuando estamos en “la intimidad”, pues son las zonas erógenas primarias de las mujeres. Pero existen más que, al ser estimuladas con besos, caricias o mordidas suaves, provocan excitación sexual.

La boca

Los labios, la lengua y la boca en general son supersensibles. Esta zona la puedes besar, morder y chupar: prueba con acariciar los labios con las yemas de tus dedos. Eso es muy sexy y estimulante.

Las orejas

Alguien se acerca a decirte algo al oído y de repente te da un escalofrío por toda la espalda. Y eso es por accidente: ahora imagínate que te susurren algo muy tierno o cachondón. Suaves mordidas, besos tiernos y caricias lentas son maravillosas para las orejas.

Cuello y nuca

En La biblia del lenguaje no verbal de Judi James, el autor dice que enseñar el cuello es señal de sumisión y coqueteo. Esto se debe a una cuestión instintiva porque esta parte del cuerpo es muy vulnerable. Y eso es lo que lo hace tan sensible.

Hombros y espalda

Los hombros y la espalda son perfectos para un masaje. Con los pulgares, aplica una suave presión para liberar la tensión de tu pareja. Luego, sigue con besos y caricias con las yemas de los dedos.

Muslos

Los muslos son la parte interna de las piernas y son la antesala perfecta de las zonas erógenas primarias. Ya sea que los acaricies cuando estás abrazando de espaldas a tu chica o que te escabullas entre sus piernas, acarícialos con las yemas de los dedos.